lunes, 28 de mayo de 2018

Capítulo 3: Mi hermanito Salchi-Chan 2ª Parte

Yo le llamo Salchi-Chan,
 parece un salchichón con patas.

Lo que veían mis ojos mi hocico lo confirmaba, lo que papis traían era un cachorro, yo aquí hambriento y preocupado por que se habían marchado en plena tormenta y en lugar de traerme algo de comer me traen ¿Un cachorro?




¿Qué se supone que debo hacer con él? No me hizo ninguna gracia, solo hay que verlo, es un salchichón andante con hocico y orejas... y encima no me lo puedo comer!! Me parecía increíble, ¿Es que no ven que feo es? Si es un paticorto... y esas orejotas que le arrastran por el suelo... Yo soy infinitamente más adorable e inteligente que el salchi-chan este, pero vamos, de aquí a lima...

Aquí con papi Martín.



Al pasar mis papis apenas me hicieron caso, primero le atendieron a él y después me lo presentaron, me dijeron que se llamaba Kratos "Menudo nombre" que le habían ido a buscar a un sitio muy feo y que a partir de ahora era mi hermanito pequeño... pero ¿Cómo va a ser este mi hermanito? No se me parece en nada.

Total que lo dejan en el suelo de la cocina, yo por cortesía le olfateo el trasero y le saludo pero el tío ni se inmuta, me parece increíble, encima es mudo...
Al rato cenamos y le limpian bien, olía a rata muerta, subimos a la habitación y le acuestan en mi canasto pequeño.

Aquí vigilándole mientras duerme.
Me dispongo a dormir cuando de repente empieza a chillar, desde que llegó no paraba de llorar, pero el chillido que pegó era desgarrador, se ve que echaba de menos a su familia, desde ese momento me daba un poquito de pena, yo tuve mucha suerte al ser adoptado por mis papis pero él todavía no sabe que aquí va a estar mejor, además debía estar muy asustado, que te agarren unos desconocidos en mitad de una noche de tormenta y te separen de tu madre sin darte ninguna explicación... Es muy duro. Así que pasé el resto de la noche a su lado.

A la mañana siguiente, Kratos seguía llorando, y mis papis no sabían como consolarlo, pero de repente echó una plasta enorme... Estaba llena de lombrices, el pobre no solo echaba de menos a su familia sino que también estaba malito, menos mal que le han sacado de ese sitio mis papis, ellos sabrán cuidar de el, se curará pronto.


Por la tarde Kratos y yo ya nos habíamos hecho muy amigos, no me parecía tan feo como la primera vez que le vi, el enano seguía sin mediar palabra, pero al menos jugaba conmigo así que decidí convertirme en su maestro de mordidas, a partir de ahora le voy a instruir en el arte de la mordidaterapia, mi lema es morder, morder y morder...

A parte de todo eso prometo que seré un buen hermano mayor, le voy a proteger, le enseñaré a subir las escaleras, será mi compañero de picias y jamás de los jamases volverá a echar de menos su antigua vida y quien sabe, puede que algún día decida tener un diario como el mío. "Diario de un salchicha adolescente"







  1. Bueno amig@s, espero que os esté gustando mi apasionante vida, dentro de poco escribiré el siguiente capítulo, no os lo podéis perder, sin más: Un lametazo cariñoso y... hasta la próxima!!
Aquí le estaba enseñando a subir las escaleras,
parece fácil pero precisa de una buena técnica.

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